Entregar la vida a los demás no siempre supone grandes gestos ni decisiones extraordinarias. Muchas veces se juega en la manera de estar presentes, de acompañar, de escuchar y de hacer lugar a quienes nos rodean. En esta edición reflexionamos sobre el sentido de vivir para amar: una invitación a salir de uno mismo, reconocer al otro y descubrir que la vida encuentra su mayor plenitud cuando se comparte. Una mirada sobre la misión que atraviesa nuestras relaciones, nuestras comunidades y la forma cotidiana de estar en el mundo.