Los jóvenes uruguayos mantienen su búsqueda espiritual en un mundo convulso. La fe se desplaza de los ritos a los vínculos, de las certezas heredadas a las interrogantes personales. La Iglesia busca sintonizar con los signos de esta nueva época, sabedora de que no hay cambios profundos sin la participación de los jóvenes que los reclaman.
Recuerdo