
Hemos comprendido que el lugar donde se da el encuentro entre nosotros y Dios es en todas las experiencias de la vida humana. Necesitamos un “conocimiento” de lo que las habita que nos lleve a contemplar la presencia de Dios en nuestra historia. A ese conocimiento experiencial se llega por caminos que recojan las vivencias que nos acompañan y las resignifiquen desde el encuentro con los demás y con Jesucristo.
Partimos de la unidad básica de vivencia de este hombre, a la que llamamos:
· la experiencia, contiene lo que nos pasa dándose en todas las dimensiones de la persona a la vez.
· lo experiencial contiene todas esas dimensiones de una experiencia y lo explicita favoreciendo en el hombre un darse cuenta de lo vivido unificadamente.
· lo experiencial se da cuando el hombre encuentra otro hombre a quien comunicar la experiencia y así darse cuenta de quién es y está siendo, de hacia dónde está yendo, y qué sentido tiene lo que está viviendo.
· lo experiencial es para decir, narrar, comprender, mostrar, visualizar, simbolizar, trascender, y no tanto para explicar.
El diseño del encuentro
ANTES DE DISEÑAR UN ENCUENTRO
Para diseñar un encuentro que permita la resignificación de experiencias, lo primero es mirar la realidad de quienes participarán y explicitar algunas características de las vivencias de que está hecha “la experiencia”. Por eso nos hacemos siete preguntas que ponen la mirada identificando lo que la vuelve interesante como para despertar preguntas, aspectos que tendremos que poner en juego para la narración y análisis, el marco conceptual que ya tienen los participantes y los aportes que haremos, y la “Buena Noticia” que puede volverse motivadora de discernimientos personales y comunitarios. Antes de comenzar a diseñar el encuentro, y con lo que se respondió a las siete preguntas, se explicita: la experiencia a resignificar, y el objetivo que se pretende alcanzar.
PASOS PARA DISEÑAR UN ENCUENTRO.
Como segundo paso comenzamos a diseñar el encuentro considerando que habrá cuatro momentos, que tienen en el título el objetivo fundamental y en la pregunta que lo acompaña la clave para decidir la didáctica. De lo que se trata es de establecer dinámicas, preguntas, momentos personales, intercambios que permitan llegar a lo que se espera de cada uno de los cuatro momentos.
PARA DISEÑAR UNA CELEBRACIÓN.
Como lo específico del cuarto momento del discernimiento en clave de celebrativa no es habitual, brindamos algunas preguntas a hacerse que permiten definir cómo será.
PARA EVALUAR LA EFICACIA RESIGNIFICADORA PASTORAL.
Por último, las preguntas finales son para una evaluación de la eficacia resignificadora pastoral que ha tenido el encuentro, muy importante para una devolución al grupo y a las personas si lo que se ha realizado es un encuentro puntual, o para decidir por dónde continuar si se está acompañando un proceso.
Para diseñar un encuentro, nos preguntamos:
1. ¿qué experiencia/s vamos a profundizar?
2. ¿qué aspectos están problematizando la experiencia/s?
3. ¿cuánto les acompaña esta/s experiencia/s? ¿desde cuándo? ¿en qué ámbitos de sus vidas?
4. ¿qué no han profundizado de esta/s experiencia/s? ¿de qué no han hablado entre ustedes o con otros?
5. ¿qué elementos conceptuales ya tienen para la comprensión de esta/s experiencia/s?
6. ¿cuáles quisieran profundizar?
7. ¿a qué sienten que los está llamando Dios para crecer y vivir mejor esta/s experiencia/s?
Diseñar un encuentro experiencial
Motivación de la experiencia:
¿cómo entran en tema?
Describir la experiencia:
¿qué vivo o vivimos? ¿qué hace que esto sea así? ¿cómo quisiera que fuera?
Analizar la experiencia:
¿qué comprender mejor para cambiar las cosas de acuerdo a lo que quisiera que fuera?
Discernir desde la experiencia:
¿en qué confiar más allá de nosotros mismos?
Para diseñar la celebración en vistas a discernir, nos preguntamos:
Desde la experiencia:
1. ¿qué están viviendo?
2. ¿qué es lo extraordinario, dentro de eso que se está viviendo?
3. ¿qué descubrimos como algo que trasciende lo que vivimos?
4. ¿qué textos, gestos, ambientes, luces, sonidos, objetos nos permitirán explicitar en una celebración lo anterior?
Para evaluar la eficacia resignificadora pastoral, nos preguntamos
1. ¿qué descubrí en los jóvenes, en los otros animadores, y en mí?
2. ¿qué semillas del Reino hay en nosotros, qué trigo, qué cizaña?
3. ¿qué nos dice Jesús para nuestra conversión y envío a la misión?
¿qué comprender mejor para cambiar las cosas de acuerdo a lo que quisiera que fuera?
4. ¿qué novedad integraremos a nuestra planificación para continuar luego de este encuentro?
comenzar a recorrer las preguntas 1 a 7 de PARA DISEÑAR UN ENCUENTRO